Caso real: inspección automatizada para un fabricante de componentes
Un fabricante de piezas de precisión en el Vallès Occidental tenía un equipo de 6 personas dedicado a la inspección visual de acabados. Los errores humanos generaban un 4,7% de devoluciones.
Instalamos un sistema de visión artificial con dos cámaras industriales y un modelo entrenado con 14.000 imágenes de piezas correctas y defectuosas. El resultado tras 90 días: las devoluciones bajaron al 0,8% y tres de los seis inspectores pudieron trasladarse a tareas de mayor valor.
Llevábamos dos años buscando una solución que encajara con nuestra línea de producción sin pararla. Este equipo lo consiguió en seis semanas.
Responsable de producción, empresa de componentes industriales